Salud mental
Por: Berenice Villatoro
Si ya no puedes ni salir de tu casa, seguramente estás haciendo estas 10 cosas que están empeorando tu ansiedad
Tener algún problema de salud mental no es nada fácil, de hecho, se requiere mucho esfuerzo para salir adelante. Pero un paso hacia la luz podría ser dejar de hacer estas 10 cosas que están empeorando tu ansiedad.
Una investigación realizada por el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos, ha concluido que un tercio de los adultos tienen uno o varios problemas de salud mental, aunque su gran mayoría vive con un desorden de ansiedad.
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Esta situación afecta más a las mujeres que a los hombres, pero no por eso deja de ser un tema del que todos debamos hablar. Existen un montón de desórdenes relacionados con la ansiedad, desde el pánico, los ataques de miedo, y generalmente también incluye al obsesivo-compulsivo, ya que los pensamientos intrusivos no paran.
“Además de la genética, algunas experiencias en la infancia como trauma a una edad temprana o sobreprotección por parte de los padres pueden jugar un papel importante en la formación de una disposición ansiosa”, indica un estudio de Psychology Today. Otra parte de nuestro cuerpo que es atacada por la ansiedad es la amígdala, una estructura que detecta el enojo, y puede volverse hiperactiva, provocando una advertencia de amenaza aunque no exista ninguna.
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Investigaciones en Nutritional Neuroscience han demostrado que una dieta alta en azúcares y grasas saturadas puede aumentar la inflamación cerebral y afectar la producción de serotonina, la hormona que regula el estado de ánimo.
Un estudio publicado en Journal of Anxiety Disorders encontró que la exposición frecuente a dinámicas interpersonales negativas puede intensificar los síntomas de ansiedad.
Postergar tareas importantes puede parecer un alivio momentáneo, pero solo aumenta el estrés a largo plazo. Según la Psychological Science Journal, la procrastinación crónica está relacionada con niveles elevados de cortisol, la hormona del estrés, lo que intensifica la ansiedad.
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Si eres de los que está hasta las dos de la mañana en el celular, y al otro día muere de ansiedad, déjanos decirte que es porque todo está relacionado. El sueño es clave para la regulación emocional. Dormir poco o mal altera la función de la amígdala, la parte del cerebro que procesa el miedo, lo que puede intensificar la ansiedad, según estudios de la Harvard Medical School.
El ejercicio libera endorfinas, que ayuda a reducir el estrés. La falta de actividad física puede hacer que tu cuerpo se quede con niveles elevados de cortisol, contribuyendo a la ansiedad.
La sobreexposición a información negativa o contenido que genera comparación constante en redes puede afectar la salud mental. Un estudio en Cyberpsychology, Behavior, and Social Networking encontró que el uso excesivo de redes sociales puede aumentar los niveles de ansiedad y depresión.
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Te urge hacer un ejercicio de respiración llamado 4-7-8, con el que debes cerrar la boca e inhalar por cuatro segundos, aguantar 7, y soltar con un silbido que dure 8.
La supresión emocional activa la respuesta de estrés del cuerpo, aumentando la ansiedad y la tensión. Expresar lo que sientes con alguien de confianza o llevar un diario puede ayudarte a liberar esa carga.
Si te pasas el día trabajando, estudiando o resolviendo problemas sin tomarte un respiro, tu cerebro se sobrecarga. La fatiga mental está vinculada con mayores niveles de ansiedad, por eso, debes incluir pausas cortas en tu rutina, hacer estiramientos o simplemente respirar profundo puede ayudarte a reducir el estrés.
Aunque el alcohol y el tabaco pueden parecer relajantes a corto plazo, en realidad desregulan los neurotransmisores asociados con la calma y aumentan la ansiedad a largo plazo. Ya conoces las cosas que están empeorando tu ansiedad, ¿qué hábitos vas a cambiar?
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