6 datos que te urge saber para salvar tu vida

¿Sabes perfecto a qué hora naciste y recitas tu carta astral de memoria pero no tienes idea de tu tipo de sangre?

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Te urge tener bien claros estos datos, a la mano y que tu contacto de emergencia también los conozca. Esta info te podría salvar hasta la vida

Tus niveles de colesterol
Tener niveles altos puede llegar a bloquear tus venas y arterias y causarte muchos problemas. El colesterol tiene funciones importantes en el cuerpo, pero es en exceso cuando ya empieza a ser una bronca. Si sabes en qué nivel andas, te puedes cuidar mejor. Cualquier nivel arriba de 240mg/dL, es de cuidado.

¿Qué hacer? Con un test muy sencillo, que se hace una o dos veces al año, dependiendo de cómo andes, tu doctor puede saber perfecto si estás comiendo mal, fumando o te falta hacer ejercicio, así que no lo vas a poder engañar.

Tu presión arterial
Las enfermedades cardiovasculares, a pesar de tantos avances en tratamiento, siguen siendo de las que más muertes causan y la presión es uno de los primero indicadores de que algo anda mal. La presión arterial normal es 120/80, pero hay quienes viven con una presión más baja sin problemas. Pero la hipertensión, o sea, vivir con la presión más alta de lo normal (180/120), puede llevar a infartos y otros problemas del corazón.

¿Qué hacer? No es difícil checarte la presión en casa, pero si no tienes con qué, en cualquier farmacia lo hacen sin costo o muy barato. La hipertensión es asintomática, pero si además de que la traes alta sientes dolor en el pecho, te falta el aire o te sientes muy débil, ve con urgencia al cardiólogo.

Tu tipo de sangre
Esto es importantísimo en caso de cualquier accidente o enfermedad, si necesitas donar o recibir sangre no es como que te pueden poner de la que sea. Igual puedes tener broncas a la hora de tener un bebé si hay una mala combinación de sangres, así que mejor saberlo por si las moscas.

¿Qué hacer? Si no te lo sabes, pídele a tu doctor de más confianza que te haga un estudio y apúntalo por todos lados hasta que no se te vuelva a olvidar.
*Alguien con O- le puede donar a quien sea, pero solamente puede recibir la misma sangre. Mientras que los AB+ pueden recibir de quien sea pero solamente donarle a quien tenga ese tipo.

El riesgo que traen tus lunares
Es normal que en tus primeros 25 años de vida te salgan muchos lunares. Lo que no es normal, es que esos mismos crezcan, su forma y color cambien o dejen de ser planitos. Algunos melanomas malignos vienen de lunares así que entre más tengas, mayor cuidado necesitas. Lo mismo si tus heridas tardan más de tres se- manas en sanar o si tienes lunares de varios colores.

¿Qué hacer? Siempre pon atención a los cambios que tengan estos puntitos de la piel, si algo crece, cambia de color o de forma, ve con un dermatólogo a que te los cheque. En especial si en tu familia hay casos de melanoma. Y no se te olvide el protector solar hasta detrás de las orejas. 

¿Cómo está tu boca? 
Además de que sí necesitas tener bien cuidaditos tus dientes, con limpiezas profesionales al menos una vez al año, los problemas en la boca pueden revelar que algo anda mal en otras partes del cuerpo. Las bacterias que hay en tu boquita están relacionadas con enfermedades del corazón. Además, si tienes diabetes y problemas en los dientes, te puedes poner peor.

¿Qué hacer? Además de lavarte los dientes mínimo (¡MÍNIMO!) dos veces al día, usa enjuague bucal, hilo dental y no faltes a tu chequeo anual. Si tienes diabetes, trata de ir cada tres meses o lo más frecuentemente posible. Y deja de fumar, plis. 

Tus triglicéridos
Muchos no los pelan, pero también son un factor importante cuando se habla de riesgos cardiovasculares. Cuando andas mal de tus triglicéridos, tu colesterol malo también sube y con él todos los riesgos de los que hemos hablado. El rango normal es menos de 150 mg/dL, peeero si andas en 200 no estás mal. Ya más de eso, preocúpate.

¿Qué hacer? Obviamente esta medición es con un doctor, ya sabes, tu cardiólogo, internista o cualquiera que te cuide todo tu cuerpecito. Reducir los carbohidratos que consumes es el primer paso para no tener niveles altos. 

Tus niveles de glucosa en la sangre
Es importante saber si tienes rangos normales (70-140 mg/dL), en especial si en tu familia hay diabetes. Cuando tienes hiperglicemia, tu cuerpo se inflama, se dañan los vasos sanguíneos y no le llega la sangre debida a tus órganos.

¿Qué hacer? Agenda una visita con tu endocrinólogo y, si es necesario, compra en cualquier farmacia un medidor casero de glucosa. Por supuesto, si tienes prediabetes, te urge dejar de comer alimentos altos en grasas y hacer ejercicio para evitar que avance. 

Tus dolores de cabeza
Puede ser un dolor normal o puede ser algo espantoso que no te deje vivir. Tú sabes si tienes migrañas o cualquier otro mal, pero necesitas saber cuándo ya no es normal ese malestar. Y eso es cuando, además del dolor, dejas de ver bien, se te duermen las extremidades o ya no puedes hablar.

¿Qué hacer? Apunta tooodos tus síntomas, TODOS, además fíjate en la frecuencia de los dolores, qué los desata y todo lo que se relacione con el dolor. Así el neurólogo podrá analizar tu situación y descubrir si tienes algo más grave como un infarto cerebral o esclerosis múltiple. 

Tu historial de salud
Además de checar cómo estás ahorita, a tu doctor le sirve mucho saber todo por lo que has pasado antes. Desde cirugías cuando eras niño hasta qué vacunas te faltan, si tienes alergias y de qué se murió tu abuelo materno, todo esto puede influir en el tratamiento de cualquier condición actual.

¿Qué hacer? Pide a todos los doctores que te hayan tratado que te den toda la información que tengan tuya. Pregunta a tus papás y familiares sobre enfermedades crónicas en la familia y ten un documento con toda esta información. Si hay algún cáncer o historial de infartos, busca un especialista para que te tenga bien controladito. 

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