El Factor Figueroa: Propósitos

Estar de buenas, es mi manera de prepararme para el año que viene.

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Qué alegría, al fin se terminaron las vacaciones.
Yo sé que ustedes siguen por ahí, comiendo todo lo que se encuentran, bebiendo más que los peces en el río y durmiendo como si estuvieran en un experimento científico. Pero yo estoy cansada de descansar. Es que llevo 8 semanas de vacaciones…Qué digo 8, llevo 10…

Ví tantos programas de televisión que estuve a punto de contratar a otra persona para que me ayudara…¡no me daba abasto! Cuánta serie y cuánta telenovela.

Ahorita mismo, yo podría ser la protagonista de un comercial de “Feliz regreso al trabajo” –como esos del regreso a clases-. Saldría sonriente  ‘shalala, la la la, la la la… todos a trabajar’ dando brinquitos en una oficina, también podría bailar un poco de ‘tap’ para demostrar mi versatilidad (ya saben que a veces –sólo a veces- me da por aprender cosas inútiles).

A lo que iba, es que hoy empiezo a trabajar en el programa “Hoy”. Claro, ustedes nos verán hasta el lunes 4, pero ya estamos en los preparativos y estoy contentísima. Más que vivir unos meses como desempleada, los pasé como vacacionista porque la gente que tiene grabada mi cara en el subconsciente juraba que yo seguía en activo. Concretamente, unos creían que seguía en ¡Ventaneando!

Ayer en el aeropuerto todavía me preguntaron “¿Eres Marthita, la de Pati Chapoy? La Chapoy. ¿Se acuerdan? Para los lectores jóvenes que no saben quién es, les diré que Pati es como Maléfica, pero sin Brad Pitt.

También tengo que confesar que me convertí en una desempleada ‘grinch’. O sea, odiaba a los que tenían trabajo. Prendía la televisión y veía los conductores reírse, platicar, comentar las noticias…y me daban ganas de matarlos. Así. Directamente. Quería aventarles una bomba y ¡madres! Por fortuna, tengo un doctor que me dio terapia –sexual- y todo ese odio, estrés y violencia se transformó en paz psicológica.
Para alimentar mi nuevo ‘yo’ tan dichoso y equilibrado, ésta última semana me ha dado por hacer cosas simples, lo que para los gringos vendría siendo ´Simple things’.

Me dio por ver programas cómicos, comer cosas que me encantan, comprar libros ligeros, escuchar música diferente, llorar con las películas -¡no manches! Mataron a Han Solo-, pedir palomitas de sabor exótico y salir a pasear con mi nueva mascota. ¿Les conté de la perra que adoptamos? Lleva un mes en casa y está hermosa, aunque no sabemos nada de ella. No puedo especificar qué raza es. No sé cuántos meses tiene. Ni cuánto va a crecer. ¡Será nuestra gran sorpresa del 2016! Ya les contaré.

Alguno estará pensando “ay sí, ay sí, muy contenta”. Pues sí. Estar de buenas, es mi manera de prepararme para el año que viene, que pinta complicadito. Por cierto, el ejercicio de hacer sólo las cosas que quiero, me ha sentado de maravilla. El otro ejercicio, el físico, lo sigo pensando. A lo mejor lo anoto en la lista de propósitos.

¿Ya hicieron la suya? Yo estoy en eso, pero tengo pocos vicios que dejar. A lo mejor adquiero algunos para poder escribirlos en la lista dentro de 12 meses. No sé. Estoy indecisa.

De momento, estaba pensando que me encantaría tener un programa de sexo, con todas las ideas que se me ocurren estaría bueno. O uno de concursos. Dios, qué difícil es decidir. El caso es que ¡se acabaron las vacaciones! Creo que en la chamba llegaré y besaré el piso como Juan Pablo II (te quiere todo el mundo).
¡Felicidades, queridos lectores, que tengan un año espectacular! Gracias por este 2015 juntos.

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Periodista de espectáculos, conductora de televisión, autora del libro Calladita me veo más bonita. Conductora del segmento de espectáculos del programa Hoy en Televisa.

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