El Factor Figueroa: La rueda de la fortuna

Tendremos nueva "atracción" en Chapultepec y yo, ya estoy rezando.

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Amo esa frase de “la vida es una rueda de la fortuna”. Es muy cursi, pero cierta: a veces estás arriba, a veces abajo, a veces solo das vueltas a lo tonto.

Aunque mi frase consentida en lo relativo a las cosas que nos suceden es “la vida es una tómbola” (tom, tom tómbola, de luz y de color, de luz y de color).

Pensaba en lo anterior porque Miguel Ángel Mancera anunció que en marzo iniciarán las operaciones de la ‘mega’ rueda de la fortuna en Chapultepec, para jalar turistas.

Oigan, qué emoción ¿no? Opino que si los visitantes logran superar el miedo por venir a la Ciudad de México –por aquello de inseguridad- serán muy felices trepándose.

Ya tendremos algo en común con Singapur. Aunque la noria-mirador de los asiáticos mide 165 metros y la nuestra solo 60, o sea que será una mini rueda de la suerte y será muy amigable con los visitantes que le tienen miedo a las alturas y/o a la velocidad.

Esta no es para parejitas de enamorados que quieren darse besos por todo lo alto, sino para grupos de 8 personas que van en una especie de cabina-cápsula y la rueda-mirador gira despacito. Tarda como 40 minutos en completar el recorrido, así que tú puedes convivir con los otros 7 pasajeros (‘¿qué tal, cómo te va? ¡uy qué raro está el clima! ¿estudias o trabajas? ¡qué fuerte el smog ¿no?! ) y ver las copas de los árboles, el monumento a los Niños Héroes, el Castillo de Chapultepec y tantito más.

Así daremos paso a otra brillante ocurrencia para “lograr la fusión entre la cultura y la naturaleza”, según los promotores.

Pues a mí –sinceramente- me da mucho gusto que esa esquinita de Chapultepec se convierta en zona de experimentos. Hace poco, muy cerca de donde estará la Gran Rueda de la CDMX, en la curva que conecta reforma con Circuito Interior rumbo al sur, habían puesto “algo” que tuvieron que quitar semanas después. Originalmente iba a ser un tope simple y terminó siendo una especie de ‘barda-barricada-paso de bicicletas-mini puente-banqueta-pared-bache-calle alta’ muy divertido, porque cuando pasabas el coche quedaba en dos ruedas…¡o en una! Súper extremo.

Y a pesar de que los automovilistas con alma de trapecistas le empezamos a tomar cariño al ‘invento’, lo quitaron para la visita de Francisco I. Supongo que les dio terror que el Papa diera una vuelta de campana con todo y papa-móvil, cayera de cabeza envuelto como capullo y no lo salvara ni Dios.

Ahora, si me preguntan cuál ha sido la mejor idea para atraer turistas al Paseo de la Reforma, yo digo que la escultura “Alas de México”. ¿Han visto las filas para tomarse fotos de ‘angelito’? Y lo mejor de todo: ¡gratis! Bueno, donada por Jorge Marín.

Ojalá la Ruedita-miradorcito corra con mejor suerte, dure por siempre y no termine abandonada o de tendedero (jajajaja, como mi caminadora). Sería increíble que con solo dar un paseo en la rueda te cambiara la suerte. Porque ‘fortuna’ la de Slim, las otras fortunas no sirven para nada.

O pensándolo bien, tal vez este nuevo proyecto del doctor Mancera sirva para hermanarnos con otros pueblos que tienen “Wheel of fortune” tipo mirador, por ejemplo, Londres, Belfast, Helsinki, Berlín, París, Nueva York –está en construcción-, Monterrey, Chicago, Puebla, Dusseldorf y China, que tiene la impresionante “Estrella de Nanchang”.

Por supuesto hay muchos detractores de la bonita iniciativa, yo sólo estoy rezando para que nuestro Jefe de gobierno haya escogido al proveedor correcto. Porque hay unas minimalistas y otras espantosas. Claro, seguro nos ensartan la más fea.

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Periodista de espectáculos, conductora de televisión, autora del libro Calladita me veo más bonita. Conductora del segmento de espectáculos del programa Hoy en Televisa.

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