¿Arroz con plátano o sopa aguada?

Siendo Godínez me convertí en una mujer segura

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Hoy celebro dos cosas: mi primer año de columnista en Moi (¡gracias público conocedor!) y algo que me llena de orgullo…¡fui pionera del godinísmo!

Estaba leyendo que en la actualidad hay 35 millones de Godínez en México y debo confesar que soy un miembro honorario de esa tribu.

Por fortuna, podía vestirme cómo se me daba la gana pero checaba tarjeta, usaba gafete y chambeaba de 10 a 7 en la redacción de la revista TVynovelas. O sea, era la ‘Barbie-reportera-Godínez’.

Para llegar, tomaba dos peseros (“¡súbale, súbale! glorieta de camarones, panteón San Isidro…”), pero valió la pena recorrer tantos kilómetros porque al entrar a esa lejana oficina descubrí el utensilio estrella del mercado “godín”: su majestad, el tupper.

Lo malo es que no era mío. Le pertenecía a la coordinadora de la revista, que siempre estaba a dieta y no le gustaba gastar. Entonces, a las 12 de día sacaba del cajón el tupper con caldo de pollo –con su ración de menudencias, como no- frío, cuajado y a comer se ha dicho.

Ya se imaginarán las caras. Claro, es que lo peor de llevar el almuerzo a la oficina es que hay un solo microondas para 90 personas y de aquí a que haces la fila, comes pasado mañana. Por eso, la jefa prefería el caldo gelatinoso como baba de Alien.

Los demás, que teníamos más dignidad alimenticia, íbamos en grupito a una casa en la bonita colonia San Juan Tlihuaca, donde servían comida corrida. Ahí exploré la segunda gran palabra “godín”: menú.

¿Han estado en un restaurante de menú? Es fantástico, barato y muy completo. ¡Hay muchas cosas! En aquel, había a elegir “sopa de munición o de codito, milanesa o chuleta ahumada y de postre, gelatina o chongos zamoranos” que me daban miedo (por el aspecto más que nada jajaja).

Mucha gente lo ve con tristeza o frustración, yo lo veía como una oportunidad para crecer como ser humano. Siendo Godínez, me convertí en una mujer segura: cuando me preguntaban ¿arroz con plátano o sopa aguada? Yo contestaba firme ¡arroz con plátano! Además la franca convivencia con los compañeros de trabajo es increíble y te puede colocar a otro nivel en la empresa. Por ejemplo, siempre invitábamos a comer a la de administración, para ver si un día nos devolvía el favor con cara de ‘nómina aceitada’, siempre hambrientos de escalar socialmente. Ahí con aguas de sabor –ponle de melón, sandía o alguna fruta a punto de caducar- criticábamos al jefe, soltábamos chismes de quién andaba con quién, organizábamos el intercambio de Navidad o la tanda. Lo que es una reunión productiva.

Que aquí quiero recalcar que nunca le entré a la tanda, porque lo mío nunca han sido las finanzas y siempre me querían dar el último número. No entendía bien, pero eso me olía mal.

Un año después -antes de brincar al primer mundo laboral- estuve en la creación de otra revista muy exitosa (“Eres”) que no tenía instalaciones propias. Dicho de otra manera, estábamos de arrimados en la oficina del marido de la directora. Aunque la vista del edificio elegantísimo era espectacular –el campo Marte, Reforma, el Auditorio- nosotros compartíamos una oficinita apretujados viendo pa’ los archiveros. Eso sí, nuestro comedor era el más animoso de todo Polanco: la bodeguita de la copiadora. Un día sí y otro también había ‘brunch’, porque hacíamos coperacha para las flautas de papa con salsa verde, crema, queso y harta cebolla. Del puro olor se te subían los triglicéridos.

Claro, de flauta en flauta, engordé un montón de kilos (fue cuando la grasa me empezó a empujar los ojos y se me fueron achinando) y tuve que hacer la dieta de Angélica María. Ese momento será recordado como ¡el día que compré mis propios ‘tuppers’! Un trío: uno para los ejotes, otro para el betabel y el último para el atún.

Ya no soy Godínez. ¡Ahora soy mujer de un solo amor! (¿eso qué?)

Pero hasta el día de hoy, me alegra el alma cuando llega la quincena y alguien grita “¡ya chilló la rata!” (o sea, ya pagaron), una de mis frases favoritas de la vida.

 

Sabemos que si eres un buen Godínez debes tener todo esto en tu lugar, lleva 3 elementos de la lista con el #EquipoMoi y participa para ganar grandes alegrías:

Checa aquí la dinámica

Lista Godínez

  • Bote de basura
  • Engrapadora
  • Taza de café
  • Coca Cola (Regular, Light, Zero o Life)
  • Clips
  • Lonchera
  • Tarjeta de nómina
  • Gafete
  • Portarretratos del ser querido

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Periodista de espectáculos, conductora de televisión, autora del libro Calladita me veo más bonita. Conductora del segmento de espectáculos del programa Hoy en Televisa.

4 COMENTARIOS

  1. Estoy aquí a media luz leyendote y haciendo un gran esfuerzo para no carcajearme y despertar a mi esposo, te amoooo¡ Eres divertidisimaa!!

  2. Martha te amo eres super divertida y me encanta tu columna, también amo que ya te podemos ver otra vez en tele (aunque me tenga que chutar a la Legarreta) . Me encanta tu estilo.

  3. Martha muchas gracias por tus columnas, me la paso de lo mejor leyéndola, ¿escribirte me hace godinez? ????????????????????

  4. Amo tu columna Martha, me divierto mucho contigo, ser godinez es la neta, yo llevaba también llevaba tuppers prestados y mi mamá me los reclamaba como si fueran de oro, nunca se me olvidaban. Te leo la semana entrante.

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